jueves, 18 de abril de 2019

El cambio de modelo financiero de la nube

La discusión sobre los beneficios de la nube y si debe o no migrarse ya fue resuelta. Hoy las organizaciones no deben estar preguntándose si deben migrar su infraestructura, o parte de ella, sino que funciones deben estar en la nube.  

En algunos casos, no hay alternativa. Por ejemplo, no tiene mucho sentido financiero para una pequeña o incluso mediana empresa tener varios servidores o un gran centro de cómputo en sus instalaciones. El costo de energía, protección física, software y demás puede ser prohibitivo.  

Un análisis financiero juicioso que incluya el costo de utilización de servidores y aplicaciones, soporte técnico de la infraestructura y la continua actualización de software inclinan la balanza a favor del uso de soluciones localizadas en la nube.  

Pero aún sin realizar ese análisis, la tendencia es a ofrecer soluciones finales que ya están localizadas en la nube. Por ejemplo, la aplicación empresarial más común es mensajería y comunicación electrónica. Desde hace varios años Google ofrece soluciones de correo electrónico, comunicación y manejo de documentos que no requieren de servidores locales. Microsoft con su O365 ofrece una solución similar y posiblemente más adecuada para grandes empresas.  

Adicionalmente, varios paquetes de procesamiento pesado de análisis de datos y datawarehouse solo existen en la nube. No hay opciones de procesamiento local porque comprar un servidor con 20 o 30 procesadores multinúcleo no es rentable. En este caso, el cliente no tiene otra opción que usar una solución de software en la nube. 

En este caso el modelo de negocio cambia. Adiós a la gran inversión inicial de equipos y licenciamiento de software.    El usuario paga una suma mensual y nunca es dueño del software. Es cierto que siempre se estará pagando una mensualidad, pero al mismo tiempo el cliente no es responsable de las actualizaciones y soporte de la infraestructura física y lógica.    

Esto representa ahorros de energía y personal de soporte. A pesar de estos ahorros, un nuevo tipo de personal técnico con diferentes capacidades es necesario.  Las empresas ahora demandan personal con experiencia en soluciones en la nube (o cloud computing), pero por el momento este personal es escaso. 

Los nuevos retos incluyen la contratación de personal más costoso, o la preparación de personal actual. No existe una respuesta única para cada situación, y los ejecutivos deberán adaptar su organización a estos cambios.  

Este acercamiento es un cambio de paradigma que aún muchos no aceptan, pero es irreversible. Para las empresas que no pagan por software, en otras palabras, que usan software pirata, esta nueva realidad les obliga a replantear sus obligaciones financieras que antes evitaban.