jueves, 12 de julio de 2018

Criptominería, Wall Street y hackers III


En el artículo anterior explico como el malware de criptominería se convierte en la amenaza más seria para los sistemas de información de organizaciones públicas y privadas. Un factor en esta propagación es la facilidad de contaminación. La infección no es solo posible cuando se recibe un archivo por correo electrónico sino con la simple visita a un sitio web contaminado. Esta multiplicidad de métodos de contaminación es obviamente preocupante, en especial cuando el usuario no sospecha que su equipo está infectado.

Dada esta situación, varias entidades gubernamentales han empezado a tomar cartas en el asunto. Ese es el caso de la comisión federal de comercio de Estados Unidos (Federal Trade Comission, FTC) que está empezando a investigar malware de criptominería. En el caso latinoamericano no ha habido mayores pronunciamientos al respecto, pero no sería una sorpresa que haya miles de empresas y usuarios contaminados con este tipo de malware.

Pero la criptominería no solo ha atraído hackers o el interés de gobiernos. También hay otros actores interesados en la alta demanda de cómputo de este mercado. Por ejemplo, fabricantes chinos de circuitos integrados de aplicación específica (ASIC por sus siglas en inglés) han anunciado productos para criptominería.

Vale recordar que un ASIC es un circuito construido para realizar funciones muy específicas. No tiene la versatilidad de un procesador como el Intel I7, pero su costo por capacidad de proceso es muy inferior. En condiciones de mercado normales, empresas como AMD y NVIDIA no competirían directamente con fabricantes ASIC. Pero este anuncio altera el panorama económico de estas empresas.

El gigante tecnológico Apple también medió en el asunto al bloquear aplicaciones móviles de criptominería en su tienda electrónica para proteger a sus usuarios. La razón detrás de esta decisión es el abuso de estas aplicaciones que "chupan" la batería de un celular después de unos cuantos minutos.

Que actores tan disímiles como un jugador de video juegos, bancos centrales y el mercado bursátil de Wall Street sean afectados por Blockchain es un serio indicador de que esta tecnología puede afectar de forma definitiva ciertas actividades económicas y tecnológicas. Esa evolución también explica el ascenso del malware de criptominería que era totalmente desconocido hace unos pocos años.

Durante décadas los profesionales de informática solo tenían que preocuparse por el avance tecnológico y poco les importaba el ascenso de economías no tradicionales. El mercado ilegal de malware ha cambiado para siempre esa realidad.

La prevalencia de malware y sus diversas variantes tiene como denominador común el beneficio financiero. En otras palabras, hoy en día el malware es una actividad económica con grandes incentivos que aprovecha oportunidades disponibles como criptominería.

Como consecuencia, los responsables de sistemas de información deben ser conscientes que muchos de sus dolores de cabezas los causarán actores bien financiados y con alta iniciativa.