martes, 12 de junio de 2018

Criptominería, Wall Street y hackers II


En la entrega anterior expliqué a grandes rasgos el funcionamiento de Blockchain y la economía alrededor de la minería de criptomonedas. Como indiqué el incentivo financiero es alto, pero también la complejidad matemática de las operaciones.

La demanda por capacidad de cómputo es tan alta que existen centros de cómputo enteros  dedicados a la criptominería. En este caso es mejor utilizar procesadores especializados y no los procesadores genéricos que se encuentran en un procesador personal. Por ejemplo, un procesador I7 de Intel es extremadamente rápido, pero está diseñado para efectuar múltiples tareas muchas disímiles entre si. Un usuario puede simplemente ver videos, otro crear tablas de Excel y la mayoría de empresas usarlo para aplicaciones de oficina. Este uso genérico no lo hace la mejor opción para el procesamiento matemático de alta intensidad de Blockchain.

Existen mejores procesadores para uso intensivo de operaciones matemáticas, y son los procesadores gráficos de empresas como NVIDIA y AMD. Durante muchos años estas empresas han servido un nicho que compra con ansia estos procesadores. Este nicho está conformado principalmente por los usuarios de video juegos, las empresas de la industria de vídeos y cine y en menor grado universidades y otros centros de investigación.

La llegada de la criptominería cambió esta economía y al mismo tiempo ha generado un boom en estas empresas que gozan de altas ventas en sus productos de alta gama.

Por ejemplo, en el 2017 AMD sorprendió a los analistas financieros de Wall Street con sus crecimiento en ventas de sus procesadores gráficos (conocidos como GPU). Mientras que el mercado accionario de Estados Unidos subió un 14% entre 2016 y 2017 (cifra nada despreciable), la acción de AMD subió más del doble durante el mismo periodo.

NVIDIA, líder en este segmento, no se ha quedado atrás y sus ventas durante el 2017 también estuvieron disparadas. De hecho, los distribuidores y ventas mayoristas de partes de cómputo no tienen disponibilidad de tarjetas gráficas. El mercado está sobrevendido y los precios disparados.

Esta época de vacas gordas no durará por siempre y ya hay analistas que prevén un caída en el valor de las acciones de AMD y NVIDIA. Mientras tanto esta bonanza ha causado resentimiento en los clientes tradicionales de tarjetas de vídeo por el inesperado costo de su producto principal.

La situación para estas empresas es paradójica, por un lado sus ventas no paran, pero al mismo tiempo su dependencia de criptominería está en aumento. Como todo buen gerente debe saber, las finanzas sanas no son sinónimo de un mercado volátil que esté al vaivén de las fiebres de clientes que desconoces.

Aunque aún es posible que un pequeño usuario entre a competir en esta minería digital, la barrera de entrada es alta. No solamente está el valor del equipo de cómputo; una tarjeta NVIDIA de alta gama está por encima de los u$1000. Pero el mayor rubro es el costo de la energía. Estos equipos consumen mucha energía y como no siempre la criptominería dará réditos, el operador deberá aumentar su capacidad de cómputo para generar mas bloques que sean aceptados.

Entonces, ¿Qué alternativas existen para bajar los costos? Uno es realizar las operaciones de cómputo en países o regiones donde el costo de la electricidad sea bajo. Otra opción es utilizar capacidad de cómputo disponible y “gratis”. Y es en este escenario que entran los hackers.

Los participantes de la economía de malware tienen una larga experiencia en distribución de software no autorizado que contamina computadores de usuarios inocentes e instalar un programa de criptominería que realice operaciones matemáticas no autorizadas es una tarea simple.

En este caso las víctimas no sufren las nefastas consecuencias del Ransomware. El computador contaminado sigue funcionando, pero mas lentamente. Es incluso posible que el usuario no note la diferencia o culpe al antivirus o a Excel de la lentitud de su equipo. Es tal los réditos económicos que malware de criptominería ha sobrepasado ransomware como el malware mas rentable y popular en el 2018.