martes, 29 de mayo de 2018

Criptominería, Wall Street y hackers I


El advenimiento de criptomonedas como Bitcoin ha creado otro incentivo para hackers y otros cibercriminales. Independiente de las falencias que estas monedas tienen como medio de pago, el rápido ascenso en su valor generó apetito en aquellos que quieran obtener indebidos beneficios financieros.

Pero primero hay que entender como funciona una criptomoneda y la tecnología que la respalda conocida como Blockchain. Al contrario de lo que muchos piensan, Blockchain no es usado exclusivamente para transferencias financieras. Es en realidad un “libro mayor” donde activos fijos de información, tales como títulos bancarios, canciones o datos personales pueden ser almacenados. El mayor atractivo de Blockchain es que no necesita de una autoridad central para verificar o realizar una transacción.

Para entenderlo mejor, pongamos el caso de una transacción bancaria. Cuando se hace una transferencia de fondos entre cuentas, existe una entidad central que verifica la identidad de las partes envueltas. Solo así un usuario puede estar seguro que su dinero será consignado al cuentahabiente de otro banco. En la mayoría de los países esta autoridad central es el emisor nacional o banco central. A nivel internacional, estas entidades centrales se reconocen mutuamente. Esta confianza en el sistema bancario es fundamental para el comercio internacional y podría decirse que la viabilidad del sistema financiero se basa en la confianza que se deposita en los diversos gobiernos nacionales y sus bancos centrales (En realidad no todos los bancos centrales gozan de la misma confianza, pero esa es otra historia).

En el caso de Blockchain no habría necesidad de usar una entidad central para realizar una transacción y reconocerla como válida. Como su nombre en inglés lo indica, Blockchain es una cadena de bloques donde cada bloque contiene una pieza de información. Si volvemos al caso de la transacción financiera, la cadena de bloques puede tener la información de las transacciones de una cuenta específica y su saldo remanente. Para tener una nueva transacción, digamos una compra, deberá haber un nuevo bloque que se unirá a la cadena indicando el pago.

Como puede deducirse, esta cadena de bloques es independiente de cualquier entidad central. Los bloques son en realidad datos que estarán almacenados en la “red” de computadores que estén participando en Blockchain. Estos datos están encriptados y por lo tanto protegidos.

Esta arquitectura distribuida tiene ventajas desde el punto de vista de recuperación de desastre porque la cadena no está almacenada en un solo equipo o entidad. Si un computador en la red falla, habrá muchos otros que tengan la misma información. Sin embargo, esta arquitectura presenta una amenaza para las entidades que viven de cobros a transacciones financieras. Como no hay necesidad de intermediarios bancarios, las partes envueltas en una transacción pueden hacerlo directa y privadamente. Obviamente esta total privacidad es un beneficio para aquellos envueltos en actividades criminales.  El uso de bloques de datos enlazados en una cadena es lo que criptomonedas como bitcoin utilizan. Y cada bloque nuevo es una nueva transacción financiera.

Alguien preguntará ¿Cuál es el beneficio de participar en la cadena de bloques BlockChain? Al no existir una entidad central, alguien tiene que generar ese nuevo bloque de información que valida la transacción de nuestro ejemplo. Para generar un nuevo bloque es necesario manipular matemáticamente la cadena de bloques. Dada la complejidad matemática de estas operaciones, es necesario usar computadores poderosos. Esa operación de generación de nuevos bloques (realmente el hash) es lo que es conocido como minería de criptomonedas. Como bitcoin es la criptomoneda más popular el término más común es “minería de bitcoins”.

El primero que genere um nuevo bloque recibe un incentivo financiero en bitcoins (o en la criptomoneda que esté realizando la transacción). La velocidad en la generación de nuevos bloques es directamente proporcional a la potencia de cómputo y por lo tanto quien tenga el computador más poderoso y rápido resolverá mas operaciones matemáticas. Obviamente entre más bloques resuelva un participante más bitcoins recibe. En otras palabras, hay un fuerte incentivo financiero para realizar minería de criptomonedas.

Esta minería incentiva la demanda de alta capacidad de procesamiento que ha afectado el mercado bursátil de Wall Street, a los entusiastas de videojuegos, las finanzas de muchas empresas y generado apetito en muchos hackers.