jueves, 8 de diciembre de 2016

Ransomware. Pagar o no pagar


En mis anteriores artículos () describí la economía que existe detrás del Ransomware. Aunque el costo individual es relativamente bajo, el alto volumen de víctimas garantiza un flujo de caja atractivo para una organización criminal que tiene bajo costos.

La ganancia financiera de los ataques cibernéticos ha incentivado el crecimiento de una economía ilegal en la que algunos sectores solo se dedican a crear una plataforma digital que se puede usar para lanzar estos ataques. Estas plataformas son luego vendidas a terceros que las usan para extorsión en sus mercados locales o regionales.

Y esta posibilidad de perder acceso a información importante es muy real.

Dada esta amenaza, los directivo de pequeñas y grandes empresas deben planear con anterioridad cual es la respuesta a un ataque de este tipo. Cada caso individual es diferente y sin duda el usuario afectado tendrá razones muy válidas para pagar y recuperar la información perdida.

Sin embargo, las víctimas de este crimen deben considerar con seriedad las consecuencias de pagar a estos extorsionistas digitales.

Los mensajes alarmistas de ransomware obviamente asustan a los afectados, que no dudan en hacer un pago. El hacer clic en los mensajes de pago solo empeora la situación porque esta acción baja software malicioso adicional que prácticamente asegura que la extorsión se presentará de nuevo en el futuro. En otras palabras, pagar solo garantiza un ataque futuro.