jueves, 17 de diciembre de 2015

¿Es bueno un dispositivo móvil arraigado II?


Mencionaba en la previa entrada que el uso de dispositivos arraigados limitan la flexibilidad del usuario. Esta afirmación puede parecer contradictoria, pero los problemas que presenta un dispositivo arraigado sobrepasan los beneficios que acarrea.

Esto es particularmente cierto en la plataforma iOS. Apple trabaja frenéticamente en deshabilitar las vulnerabilidades que permiten desarraigar el iPhone o iPad, y dada las múltiples mejoras que Apple desarrolla con cada nueva versión el usuario simplemente se retrasa y no aprovecha el beneficio de la plataforma.
 
En el caso de Android hay algunas alternativas, pero no hay muchos beneficios tampoco. Dada la diversidad de plataformas de hardware para Android, el usuario debe esperar una versión específica para su dispositivo. Una ventaja es que los sistemas operativos Android usualmente tienen alguna intervención del operador y los operadores de Latinoamerica, principalmente America Movil (Claro) y Telefonica (Movistar) no son conocidos por la pronta actualización del sistema operativo, y por esta razón el dispositivo arraigado podrá funcionar por años.

Es decir, no importa si el dispositivo es arraigado o no, la versión de Android de tu dispositivo debe tener algunos años. En esta  caso la consideración es la garantía. El usuario debe recordar que arraigar un dispositivo móvil incumple las términos del contrato con el operador, y esto puede ocasionar multas o cancelación del servicio.

Una opción para el usuario Android es Cyanogenmod. Este proyecto de software abierto, que ahora tiene una pequeña participación de Intel, libera actualizaciones Android para diferentes plataformas de Hardware. Plataformas muy populares de modelos de dispositivos “viejos” tienen versiones recientes del sistema Android. En este caso, un dispositivo arraigado puede tener actualizaciones de software periódicas.

Este repaso muy superficial del uso de dispositivos arraigados presenta un panorama negativo. Desafortunadamente, los riesgos son altos. Los equipos arraigados presentan un mayor perfil de riesgo y no solucionan las vulnerabilidades innatas del sistema operativo.

Estas consideraciones son importantes cuando el dispositivo es personal.  En el caso de ambientes empresariales la situación es distinta, y un dispositivo arraigado no tiene cabida en esos ambientes.