lunes, 21 de diciembre de 2015

El Internet de las cosas, la familia y usuarios maliciosos


Poco a poco el llamado Internet de las Cosas (Internet of Things, IoT) va penetrando hogares y ambientes empresariales por igual. Debido a la promesa de interconexión, 
la mayoría de los usuarios no ven con mucha preocupación que dispositivos inteligentes invadan todos los espacios de la vida diaria.

Los comerciales de dispositivos inteligentes prometen un hogar y oficina inteligente prestos a satisfacer los deseos del consumidor. Algunos ejemplos incluyen reconocimiento de voz que siguen las ordenes del usuario, equipos electrónicos que se autoevalúan y se conectan a la central de mantenimiento, envíos automáticos de correos que ahorran dinero en faxes y papel, robots que aspiran o limpian, etc. 

Poco a poco la automatización de la oficina y la casa se va haciendo una realidad. Sin embargo, muchas de las actuales ofertas comerciales de productos “inteligentes” aún no están lo suficientemente maduros; y muchos productos no ofrecen las protecciones mínimas o más avanzadas que plataformas móviles Android, iOS y redes empresariales ofrecen.

Esta situación ha sido evidente en productos de consumo popular y juguetes dirigidos al público infantil. Un caso muy conocido fue el de Samsung y sus televisores que capturaban conversacionesdel usuario y enviaban la información a un tercero.  Aunque las empresas involucradas, Nuance y Samsung, son compañías serias, esta grabación automática se hacía por defecto. En otras palabras, el dueño del televisor tiene que deshabilitar esta función si no quiere que el TV envíe sus conversaciones a la nube para identificar si quiere prender el aparato o no.

Otro caso reciente involucró a la reconocida compañía de juguetes interactivos Vtech que sufrió un ciberataque. Los autores del ataque hicieron pública la información privada de mas de 5 millones de usuarios y la información incluyó fotos de niños y conversaciones privadas de chats.

Este ataque resaltó una vez más la realidad que expertos en el área han venido advirtiendo hace tiempo atrás: no hay protocolos ni políticas de cumplimiento que aseguren la privacidad de los usuarios de la Internet de las cosas. Desafortunadamente, los múltiples casos en las noticias indican que es mejor abstenerse de comprar y usar este tipo de juguetes.

Como lo indica la revista Forbes, la mejor opción es comprar un dispositivo usado Apple que aún permita actualizaciones de software. Esta compañía es reconocida por actualizar constantemente su software y arreglar posibles fugas de información.

Con la llegada de la navidad y la abundancia de juguetes electrónicos y otras artefactos que se conectan a Internet, el consumidor actual tiene que ser cuidadoso. Esto es especialmente cierto cuando la privacidad de los pequeños niños está en juego. Es bueno tener esto presente durante las próximas compras navideñas.

El año llega a su fin y ésta es mi última entrada del 2015. Al lector despistado que llega a este blog, le deseo una feliz navidad y un prospero año nuevo.